Notas el tiempo transcurriendo exclusivamente lento y sin embargo no te urge ninguna necesidad de acelerar, lo estas saboreando como si fuera el momento mas delicioso que has degustado jamás. Para cuando todo vuelva a la normalidad te darás cuenta de que fue demasiado rápido y de que podrías haberlo gozado mucho más. Deseas volver el tiempo. Te juras en vano que habrá una próxima vez. Estas seguro de que será aún mejor, porque para entonces ya habrás revivido todos los detalles hasta el mas ínfimo y analizado mil formas diferentes de reaccionar ante cada uno de ellos.